ESCENOGRAFÍA

Pintar escenografía no es demasiado difícil, pero requiere algo más de paciencia e imaginación que para pintar una miniatura.
Paciencia, porque suelen ser elementos grandes e imaginación porque uno ha de tener en la mente muy claro cuál ha de ser el resultado final

Por ejemplo: La lava

No es nada fácil de pintar. Se trata de que parezca caliente. En el caso de la foto, comencé con una mano de IMPRIMACIÓN NEGRA. Seguida de una capa de GRANATE MATE.

     Una vez dado eso, se pasó a darle una FINA capa de efecto agua de Vallejo. Una vez seca, se le fueron dando sucesivas capas de rojo muy diluidas, tipo lavado. Una vez secas, se le dió una segunda capa de efecto agua. esta vez mezclado con Rojo sangre de CITADEL. Tras el secado de rigor, se le dieron una serie de capas a pincel seco de naranja, rematando en amarillo. Una vez más, y tras el secado pertinente, se le dio otra capa de efecto agua.

Soldado español de la Guerra de Independencia

Se trata de un soldado español veterano del 2º regimiento de Asturias. Fusilero de línea, Año 1814
Casi todo su uniforme es antirreglamentario. De hecho, lo único que lleva reglamentario es la chupa azul. Se sabe que es de este regimiento por el cuello de color azul.
Los pantalones son los de cuartel, aunque bien han podido pertenecer a un francés muerto, ¿Quién sabe?
Lleva un bicornio semicircular del llamado de “Tipo queso” con el plumero rojo (que nos indica que se trata de un fusilero de línea), escarapela del mismo color y los cordones que lo sujetan son de color blanco, al igual que los botones de la chupa. Este tocado es lo que nos indica que se trata de un veterano. Era costumbre de los soldados mantener algo a modo de amuleto y se ve que este soldado, curtido en más de cien batallas, ha decidido mantener el sombrero de cuando se alistó, allá por 1808
Era obligatorio llevar un pañuelo blanco en el brazo izquierdo para distinguir a los soldados españoles de los franceses, pero está visto que en fragor del combate dicho pañuelo se le ha caído.
(Fuentes consultadas: Uniformes españoles de la guerra de Independencia, por José María Bueno Carrera, Ed. Aldaba ediciones, 1989, Pág, 142 y 143 y la Guerra de la Independencia: Hostoria militar de España, 1808 – 1814, por José Gómez de Arteche y Moro, Ed. SIMTAC, Volumen 12
 

 

Trabajos con aerógrafo

Esta vez solo voy a mostrar varios trabajos míos realizados con aerógrafo.

En primer lugar, VALKIRIA de Games-workshop

Otro ejemplo de trabajo con aerógrafo: Tanque Cabezamartillo de Games-workshop

Lo importante, cuando se trabaja con aerógrafo:

1.- Presión del aire: No ha de ser superior a 2 bares. Mayor presión implica pintar a manchotes
2.- Mezcla de pintura y disolvente adecuada. Demasiado líquida: desespera, demasiado espesa: manchotes
3.- Distancia: Muy cerca: rayas finas. Muy lejos: pintura muy dispersa (ideal para grandes superficies).
4.- Capas finas.
5.- Y más importante: PACIENCIA. Se necesitarán más de 2 ó 3 capas por color. Espera a que seque para la siguiente capa

Cómo pintar piel negra

Hola a todos. Llevo algo atrasado este apartado del blog, así que vamos a actualizarlo un poquito poniendo cómo pintar hombres de piel negra
Para ayudarme con este apartado me valdré de una figura recién pintada por mí. Se trata de Su Alteza el Rey Baltasar de Oriente

 

Se trata de una figura grande, como se puede apreciar en la foto, de pasta de piedra. Pues bien, una figura grande no es más que eso, una miniatura, y por tanto no hay que tener ningún miedo a la hora de ponerse a pintar, pues se aplican las mismas técnicas que con una miniatura pequeña, salvo por el pincel a emplear, que, evidentemente, será más grande.
PASO 1: Imprimación
Yo recomiendo, ya que se trata de un negro, comenzar a darle una mano de imprimación negra en espray. La marca utilizada para este caso ha sido VALLEJO. El acabado es francamente bueno.

 

 

PASO 2: Los ojos y la capa base
Para el pintado de ojos primero pinté el blanco con un color ligeramente apagado llamado Blanco pergamino de Vallejo. Una vez secado, apliqué negro mate para el iris y pupila. Se bordea el contorno del ojo con un rosa pálido.
Para el tono base de la piel empleé una mezcla de marrón chocolate y negro. Cuando se ha secado, se emplea solo el color marrón chocolate muy diluido por toda la piel a modo de veladura. Se trata de aclarar ligeramente lo anterior. Si vemos que aún así está muy oscuro, le damos una segunda o incluso tercera capa (no más) hasta que quede a nuestro gusto. Ten en cuenta que tonos de piel negra los hay como para aburrir, y van del negro hasta un color café con leche.
En la foto se ve que en el cuello de la figura aún está con el color base, y en la cara ya está dada la 2ª veladura de color chocolate
PASO 3: Primeras luces
Para las primeras luces se puede emplear, o bien una mezcla de “marrón chocolate” (VALLEJO) con “Carne oscura” de CITADEL, o bien directamente el “Carne oscura”
Paso 4: Últimas luces
Para concluir, se le dan las últimas luces con marrón “Vermin brown” de CITADEL. Estos toques son al gusto, porque aclaran mucho la piel. Aquí están en los pómulos, nariz (aletas) y unos toques en la frente

 

Espero que os haya servido de ayuda.

Godoy, una visión particular, capítulo 5

El tratado de San Ildefonso

Tras la firma del tratado de paz de Basilea, en 1795, y debido sobre todo a la hostilidad mostrada por Gran Bretaña, que no cesaba de hostigarnos, se decide que ha llegado el momento de estrechar más los lazos y firmar “un tratado de alianza ofensiva y defensiva, comprensivo de todo lo que interesa á las ventajas y defensa común de las dos naciones”.

Así pues, el 18 de agosto de 1796, se firma el tratado de San Ildefonso en los siguientes términos (Copia literal)


Catherine-Dominique de Pérrignon,
firmante por parte de Francia del tratado de San Ildefonso


I. Habrá perpetuamente una alianza ofensiva y defensiva entre S. M. Católica y el rey de España y la República francesa.

II. Las dos potencias contratantes se garantirán mutuamente sin reserva ni excepción alguna, y en la forma más auténtica y absoluta, todos los estados, territorios, islas y plazas que poseen y poseerán respectivamente; y si una de las dos se viese en lo sucesivo amenazada ó atacada bajo cualquier pretexto que sea, la otra promete, se empeña y obliga á auxiliarla con sus buenos oficios, y socorrerla luego que sea requerida, según se estipulará en los artículos siguientes.


III. En los términos de tres meses contados desde el momento de la requisición, la potencia requerida tendrá prontos, y a la disposición de la potencia demandante, quince navíos de línea, tres de ellos de tres puentes ó de ochenta cañones, y doce de setenta a setenta y dos, seis fragatas de una fuerza correspondiente, y cuatro corbetas o buques ligeros, todos equipados, armados, provistos de víveres para seis meses, y de aparejos para un año. La potencia requerida reunirá estas fuerzas navales en el puerto de sus dominios que hubiere señalado la potencia demandante.


IV. En el caso de que para principiar las hostilidades juzgase á propósito la potencia demandante exigir solo la mitad del socorro que debe dársele en virtud del artículo anterior, podrá la misma potencia en todas las épocas de la campaña pedir la otra mitad de dicho socorro, que se suministrará del modo y dentro del plazo señalado; y este plazo se entenderá contando desde la nueva requisición.

V. La potencia requerida aprontará igualmente en virtud de la requisición de la potencia demandante, en el mismo término de tres meses contados desde el momento de dicha requisición, diez y ocho mil hombres de infantería, y seis mil de caballería, con un tren de artillería proporcionada; cuyas fuerzas se emplearán únicamente en Europa, ó en defensa de las colonias que poseen las partes contratantes en el golfo de Méjico.
VI. La potencia demandante tendrá facultad de enviar uno o mas comisarios, á fin de asegurarse si la potencia requerida con arreglo á los artículos antecedentes se ha puesto en estado de entrar en campaña en el día señalado con las fuerzas de mar y tierra estipuladas en los mismos artículos.
VII. Estos socorros se pondrán enteramente á la disposición de la potencia demandante, bien para que los reserve en los puertos ó en el territorio de la potencia requerida, bien para que los emplee en las expediciones que le parezca conveniente emprender, sin que esté obligada á dar cuenta de los motivos que la determinan á ellas.
VIII. La requisición que haga una de las potencias de los socorros estipulados en los artículos anteriores, bastará para probar la necesidad que tiene de ellos, y para imponer á la otra potencia la obligación de aprontarlos, sin que sea preciso entrar en discusión alguna de si la guerra que se propone hacer es ofensiva o defensiva, ó sin que se pueda pedir ningún género de explicación dirigida á eludir el mas pronto y más exacto cumplimiento de lo estipulado.
IX. Las tropas y navíos que pida la potencia demandante quedarán á su disposición mientras dure la guerra, sin que en ningún caso puedan serle gravosas. La potencia requerida deberá cuidar de su manutención en todos los parajes donde su aliada las hiciese servir, como si las emplease directamente por sí misma. Y solo se ha convenido que durante todo el tiempo que dichas tropas ó navíos permanecieren dentro del territorio ó en los puertos de la potencia demandante, deberá esta franquear de sus almacenes o arsenales todo lo que necesiten, del mismo modo y á los mismos precios que si fuesen sus propias tropas y navíos.
X. La potencia requerida reemplazará al instante los navíos de su contingente que pereciesen por los accidentes de la guerra, ó del mar; y reparará también las pérdidas que sufriesen las ropas que hubiere suministrado.
XI. Si fuesen o llegasen á ser insuficientes dichos socorros, las dos potencias contratantes pondrán en movimiento las mayores fuerzas que les sea posible, así de mar como de tierra, contra el enemigo de la potencia atacada, la cual usará de dichas fuerzas, bien combinándolas, bien haciéndolas obrar separadamente, pero todo á un plan concertado entre ambas.
XII. Los socorros estipulados en los artículos antecedentes se suministrarán en todas las guerras que las potencias contratantes se viesen obligadas á sostener: aún en aquellas en que la parte requerida no tuviese interés directo, y solo obrase como puramente auxiliar.
XIII. Cuando las dos partes llegaren á declarar la guerra de común acuerdo á una ó más potencias, porque las causas de las hostilidades fuesen perjudiciales á ambas, no tendrán efecto las limitaciones prescritas en los artículos anteriores, y las dos potencias contratantes deberán emplear contra el enemigo común todas sus fuerzas de mar y tierra, y concertar sus planes para dirigirlas hacía los puntos más convenientes, bien separándolas o bien uniéndolas. Igualmente se obligan en el caso expresado en el presente artículo, á no tratar de paz sino de común acuerdo, y de manera que cada una de ellas obtenga la satisfacción debida.
XIV. En el caso de que una de las potencias no obrase sino como auxiliar, la potencia solamente atacada podrá tratar por si de paz; pero de modo que de esto no resulte perjuicio alguno á la auxiliar, y que antes bien redunde en lo posible en beneficio directo suyo; á cuyo fin se enterara á la potencia auxiliar del modo y tiempo convenido para abrir y seguir las negociaciones.
XV. Se ajustará muy en breve un tratado de comercio fundado en principios de equidad y utilidad reciproca á las dos naciones, que asegure á cada una de ellas en el país de su aliada una preferencia especial á los productos de su suelo, y á sus manufacturas, ó á lo menos ventajas iguales á las que gozan en los estados respectivos las naciones más favorecidas. Las dos potencias se obligan desde ahora á hacer causa común, así para reprimir y destruir las máximas adoptadas por cualquier país que sea, que se oponga á sus principios actuales, y violen la seguridad del pabellón neutral, y respeto que se le debe; como para restablecer y poner el sistema colonial de España sobre el pie en que ha estado o debido estar según los tratados.
XVI. Se arreglará y decidirá al mismo tiempo el carácter y jurisdicción de los cónsules por medio de una convención particular; y las anteriores al presente tratado se ejecutaran interinamente.
XVII A fin de evitar todo motivo de contestación entre las dos potencias, han convenido que tratarán inmediatamente y sin dilación, de explicar y aclarar el artículo VII del tratado de Basilea, relativo á los límites de sus fronteras, según las instrucciones, planes y memorias que se comunicarán por el medio de los mismos plenipotenciarios que negocian el presente tratado.
XVIII. Siendo la Inglaterra la única potencia de quien la España ha recibido agravios directos, la presente alianza solo tendrá efecto contra ella en la guerra actual, y la España permanecerá neutral respecto á las demás potencias que están en guerra con la república.

XIX. El canje de las rectificaciones del presente tratado se harán en el término de un mes contándose el día en que se firme.

Hecho en San Ildefonso á 18 de Agosto de 1796.—(L. S.) EL PRÍNCIPE DE LA PAZ.—(L. S) PÉRIGNON.

En principio puede parecer que el tratado beneficiaría a España en su conflicto con Gran Bretaña. Pues no es así, ya que la primera consecuencia fue declarar la guerra abierta contra Inglaterra, lo que supuso un enorme gasto para las maltrechas arcas españolas al enfrascarse nuestra escuadra, no en la defensa de nuestras posesiones de ultramar (que era lo que el ingenuo de Godoy creía haber firmado) si no en el bloqueo internacional a la “Pérfida Albión”. Consecuencia directa de la firma de este tratado son las batallas de Cabo San Vicente (1797) y los combates en Santa Cruz de Tenerife, entre otros. 

La desastrosa situación económica en España y Gran Bretaña empuja a ambas naciones a deponer las armas y las relaciones de Godoy con el directorio francés se hacen tirantes.

Godoy, una visión particular, capítulo 4

La guerra contra la Convención.

     Como vimos anteriormente, nuestro personaje es ascendido al más alto honor concedido por la corona en un ambiente internacional enrarecido: Su antecesor, Aranda, había reconocido a la República Francesa con la esperanza de que España permaneciera neutral en la guerra que ya había comenzado. Lo cual supuso su destitución y el posterior nombramiento de Godoy como hombre fuerte. Esta fue una de las decisiones más nefastas que pudieran tomar los reyes, puesto que se necesitaba a alguien mucho más inteligente y que se supiera mover mejor en las turbulentas aguas internacionales.
    La guerra contra la Convención requiere un artículo propio, que viene a continuación, haciendo aquí un breve resumen de dicha guerra y sus terribles consecuencias, puesto que es, de hecho, el origen de todos los males posteriores.
    Tras la ejecución del rey de Francia (23 de enero de 1793), España no declaró inmediatamente la guerra, si no que se dedicó a esperar a que Francia se debilitara. Pero la maniobra no salió bien, pues fue Francia la que nos declararía la guerra el 7 de marzo de 1793.
     Al mando de la expedición española Godoy nombró al General Ricardos. Esta fue una gran elección, pues este era un o de los mejores generales del momento. 
General Ricardos

Al principio de la campaña las cosas no pudieron ir mejor para los españoles, siendo el único ejército de Europa que estaba derrotando a los revolucionarios, pero al final de la campaña, debido sobre todo a la falta de suministros, los españoles se tuvieron que retirar. Si a esto unimos las inoportunas órdenes de Godoy, la muerte de Ricardos y la contraofensiva francesa, da como resultado que en 1794 los franceses habían tomado parte de las provincias vascongadas. (Uso la nomenclatura del Siglo XVIII y XIX, no hay más que mirar un mapa de la época).
    Estando así las cosas, no se podía hacer otra cosa más que pedir la paz, que tras la muerte de Robespierre (28 de julio de 1794), también la deseaban los franceses, pues a pesar de sus éxitos no les había ido tan bien en la guerra y además evitaban así tener otro frente más abierto.
Maximilien Robespierre
    Al conjunto de tratados firmados con Francia se le conoce como La Paz de Basilea, según los cuales España recuperaba Guipúzcoa a cambio de Santo Domingo. Por la negociación de este documento se le otorgó a D. Manuel un nuevo (y pintoresco) título Príncipe de la Paz. Aquí, en España, se veía con buenos ojos esta nueva paz, pues se recuperaba, según la estrechísima visión de aquellos hombres, un aliado que nos ayudaría en nuestra particular guerra contra Gran Bretaña. Volvíamos a la antigua alianza Franco-hispana que según los reyes, nunca hubo de haberse roto. Así pues, tras la “fabulosa” negociación del tratado, y para reforzar nuestros lazos con la Francia amiga contra la “pérfida Albión”, se firmó el no menos nefasto Tratado de San Ildefonso, del que hablaremos más adelante.

Pintado rápido de ejércitos: Imprimación de colores y Dipping

El uso combinado de las dos técnicas, la imprimación de colores y el “Dipping”, reduce considerablemente el tiempo de pintado de un ejército, y sobretodo disminuye el esfuerzo. 
Primero hablemos de la imprimación de colores. Se trata de un spray de imprimación pero que en vez de ser negro, blanco o gris tradicionales, es de cualquier otro color. El empleo es indicado sobre aquellas miniaturas en las que predomine dicho color. Así, si estamos pintando un ejército de la Unión de la guerra de secesión, usaremos el azul, gris si es confederado, etc. La variedad existente en el mercado es muy amplia. Para carros de combate americanos o soviéticos es lo más adecuado, pues la capa que ofrece es muy homogénea.
A continuación pongo un vídeo de la casa que los fabrica donde se ve cómo usarlo

En el vídeo lo que están pintando son “Ángeles Sangrientos” cuyo color base es el rojo, pero como digo, puede usarse para cualquier ejército histórico tipo Confederado, de la Unión, tanques, etc.
Tras este paso, solo nos queda dar los detalles de las armas, correajes, etc.
Como pongo en el título, se trata de hacer un ejército muy rápido. Tras el secado de la pintura, unas 24 horas, aplicaremos el Dipping. Consiste en sumergir la miniatura en un producto parecido al betún de judea, pero específico para miniaturas. Aquí os pongo 2 vídeos de cómo aplicarlo. En el primero se ve cómo se sumerge cada miniatura en el bote y luego se sacude bien para eliminar sobrantes, y en segundo se aplica a pincel, siendo este un método más fino y limpio, pero más trabajoso.
Pero CUIDADO: El acabado es brillante. Para solucionarlo no hay más que esperar 2 ó 3 días para aplicar un barniz mate y se soluciona el problema.

Godoy, una visión particular, Capítulo 3

EL ASCENSO METEÓRICO

Hay que reconocer que pocas personas han ascendido tantísimo en tan poco tiempo. Habíamos dejado a nuestro protagonista en el año 1788 como miembro de la Guardia de Corps y amigo de los Príncipes de Asturias. 
Conde de Floridablanca



En aquel tiempo, el hombre fuerte era Floridablanca, nombrado por Carlos III y a su muerte, ese mismo año, dejó en su testamento que debía de permanecer en el puesto como hombre de confianza. Como se puede apreciar era una decisión forzada.  Cabe recalcar aquí que al futuro rey de España no le gustaba gobernar, es más, no quería. Lo encontraba engorroso y aburrido, y le distraía de sus aficiones, tales como la relojería. Además, Carlos IV no confiaba en él, o mejor dicho quería tener a su lado una persona totalmente leal a su persona y que no fuera impuesta. Si a esto sumamos la más que amistad que tenía María Luisa con Godoy, no sorprende que fuera este el elegido.
Asciende al trono Carlos IV el día 14 de diciembre y el día 30 es ascendido a Cadete supernumerario con servicio en palacio, lo que significa un gran honor y que los reyes ya contaban con D. Manuel como hombre de confianza. Pero no podían ponerlo aún como valido del rey puesto que no venía de una gran familia nobiliaria, si no de una familia de la baja nobleza. Había que dotarle de títulos importantes para que pudiera codearse con el resto de los nobles. Además, Floridablanca aún era el que verdaderamente mandaba en la Corte de Madrid, y no se iba a dejar pisar el terreno tan fácilmente por un recién llegado.
Llega el año de la Revolución Francesa, 1789, (toma de la Bastilla) y pululan por Francia los escritos revolucionarios. Floridablanca, que hasta la fecha había sido un ilustrado, ve el peligro de que dichas ideas puedan fraguar en España y se propone atajarlo cerrando las fronteras con nuestro vecino del norte. Ese mismo año, en mayo, Godoy es ascendido a coronel de caballería. 
En julio estalla la Revolución Francesa, y el primer ministro Floridablanca, hace que el cierre de fronteras sea más férreo (aunque no lo consiguió del todo), y mandó unas notas amenazadoras a Francia. No se podía tolerar la subversión del orden establecido en Francia, un vecino tan cercano. Como se ve, la situación internacional era muy tensa. En este contexto, los reyes (y sobretodo la reina) ya habían tomado la determinación de poner a su amigo al frente de España, pues en noviembre lo nombran caballero de Santiago, y en 1790, Comendador de la Orden. En 1791 pasa a ser mariscal de campo, gentilhombre de cámara y en julio es nombrado teniente general y se le otorga la gran cruz de Carlos III.
Ese mismo año es detenido en Francia Luis XVI, y la reacción de Floridablanca fue la de responsabilizar a la Asamblea de la seguridad del rey, consiguiendo el efecto contrario, agravando aún más su situación. Fruto de esta actuación fue la de aumentar la tensión entre ambas naciones. Además, acusó a Godoy de ser amante de Dª Mª Luisa, lo cual fue la gota que colmó el vaso: No solo había puesto en peligro la paz entre los dos estados, si no que además acusaba a la reina de tener como amante a un advenedizo adulador. El resultado fue su inmediata destitución y la cárcel. En enero de 1792 fue substituido por Aranda, su adversario político, y amigo de los revolucionarios franceses. Este nombramiento es visto por varios autores como una maniobra para situar a Godoy como favorito del rey, pues ese mismo año se le nombra duque de Alcudia (título con el que ya obtenía gran poder en el gobierno) y Grande de España. Aranda tuvo el tropiezo que estaban esperando: reconoció a la república francesa a cambio de la neutralidad de nuestra patria en la guerra que ya había comenzado contra Austria y demás países que no la habían reconocido. Aunque la decisión era oportuna, pues la Hacienda Pública estaba más que en horas bajas, no fue bien visto por los nobles españoles que veían un gran peligro en aquella revolución. Este fue el momento para nombrar a D. Manuel Godoy  como Secretario de Estado y darle el Toisón de oro.
Así pues, con 25 años de edad, Godoy se convertía en el Secretario de Estado más joven de España. No es que fuera mal visto por los coetáneos el que una persona tan joven ascendiera a tan gran honor, pues en Gran Bretaña se tenía un ejemplo parecido, si no que lo que sí se veía con muy malos ojos es el cómo lo había logrado. Como ya dije anteriormente, se debió no solo por ser amante de la reina, (se le atribuye la paternidad de dos de los hijos de la reina, y su suegra se refería a ella como pequeña bastarda epiléptica procreada por el crimen y la maldad), si no también por la amistad y lealtad para con con el rey, y la apatía de este para gobernar.

Napoleon’s Battles, el juego veterano de Avalon Hill PRIMERA PARTE

Hola a todos,
Hoy le toca el turno a uno de los juegos más veteranos de entre los wargames: Napoleon’s Battles
Se trata de otro wargame táctico, especialmente diseñado para GRANDES batallas. La escala recomendada para las miniaturas es 15 mm.
Empecemos a comentar lo que nos vamos a encontrar en la caja, porque este juego, en lugar de venir un reglamento en solitario, viene editado en caja.

Como todos los juegos de Avalon Hill está diseñado para empezar a jugar ya, aunque no tengas ninguna miniatura y sea este tu primer reglamento. Aunque, por supuesto, es necesario jugar con miniaturas. Me explico: Al abrir la caja nos encontramos el libreto del reglamento, un libreto de escenarios y un libreto de “Introducción a los juegos con miniaturas”, fichas de ejército (muy pormenorizada), además de las plantillas necesarias para jugar, un marcador de turnos, una hoja de escenografía recortable (con dibujos magníficos de zonas boscosas y zonas edificadas) y fichas troqueladas con las unidades necesarias para jugar los 2 escenarios introductorios representando tropas francesas, rusas y austriacas.
Consideraciones generales
Es otro juego muy fácil de aprender… tras las dos primeras partidas de prueba. Como el reglamento está dividido en juego básico y avanzado, si se juega el básico, es muy ágil de jugar. Para usar las reglas avanzadas es más que recomendable haber jugado e interiorizado las reglas básicas. No es que sean muy complejas, sino que añaden realismo a la partida y en general hacen que cada fase sea algo más larga.
Esto nos lleva al realismo del juego

Dada la escala que se usa, donde el jugador puede desempeñar el papel del Emperador, no se mete en demasiadas complejidades tácticas, tales como el uso de los tiradores (que simplemente no aparecen, pues en las fichas de ejército está la característica de “Modificador de disparo” y se supone que aquí ya está incluida la capacidad de desplegar los tiradores o no). El movimiento de las unidades, gracias a la plantilla que nos proporcionan, hace que los giros sean verdaderamente reales. El diseñador hace que desaparezcan varias consideraciones tácticas, pues el nivel inferior del juego es el de regimiento.

Esto quiere decir: Cada unidad representa un regimiento. Cada miniatura de infantería representa a una compañía de infantería, un escuadrón de caballería, y las de artillería a una batería. Por ello, las órdenes que se pueden dar son a este nivel, y dadas las características de cada unidad, se supone que el coronel se encarga de hacerlas cumplir a sus batallones.

El uso de la caballería es de lo mejor que he visto en reglamentos napoleónicos, pudiendo reservar varias unidades (o todas) para poder usarlas en el turno del contrario.
Por tanto, la conclusión sacada hasta aquí es que se trata de un buen juego, y que para la escala a la que se juega, deja de lado aspectos tácticos, ofreciendo al jugador la oportunidad de realizar decisiones a nivel de Jefe de Ala o de Cuerpo de ejército.
Más adelante comentaré otros aspectos tales como interactividad, fases del turno y la nota final.