Gladiadores, los esclavos más envidiados (3ª parte: El combate, dónde y cómo)

Hola a todos

 

Continuando con el tema de los gladiadores, iniciado en las entrada Primera y Segunda, toca el turno a hablar de los combates en sí mismo, dónde se celebraban y las reglas estrictas que los regían.

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Gladiadores, los esclavos más envidiados (2ª parte: Escuelas y armamento)

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Continuando con el tema de los gladiadores que aparece en ESTA ENTRADA, sobre el origen de los gladiadores, hoy toca hablar de su entrenamiento y de los distintos tipos de lucha así como las armas empleadas por cada tipo de gladiador.

Casco Gladiador

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ALESIA, el final de Vercingetorix

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Siguiendo con Roma y Julio César, hoy iba a hablar de la aplastante victoria de Roma sobre la Galia, escenificada en la batalla de Alesia (septiembre de 52 a.C)

La batalla (o sitio) de Alesia es una muestra de cómo César aprendió rápidamente de los errores cometidos anteriormente, así como todo el potencial de un buen ejército, bien preparado y mejor disciplinado, que luchando en condiciones muy desfavorables se obtuvo una victoria que supuso el total sometimiento de la Galia.
A estas alturas de la guerra, Vercingetorix, el caudillo galo, había perdido totalmente la iniciativa. Se había enfrentado victoriosamente en Gergovia a las tropas de César y creyó, erróneamente, que los romanos se retirarían a su tierra. Craso error. César, lejos de retirarse, se quedó a devolver el golpe, demostrando el tesón que le haría legendario. 

Tras una serie de combates entre las caballerías romanas y galas en las que los republicanos salieron victoriosos, el caudillo galo decidió atrincherarse, junto con unos 80.000 a 100.000 guerreros, en la ciudad de Alesia, situada en una meseta y protegida con una muralla. César lo siguió, y viendo que el asalto frontal era imposible, se vio obligado a realizar un asedio. Para ello levantó una primera línea de fortificaciones, circundando la ciudad, para evitar que los sitiados pudieran salir. Pero además, previendo que tropas galas llegaran para auxiliar a su presa, y para evitar lo ocurrido en Gergovia, levantó una segunda línea de fortificaciones, más al exterior, a modo de defensa de posibles ataques. Dentro de esta doble línea, César disponía de unos 70.000 soldados.
Las tropas galas que vendrían en ayuda de su caudillo se estiman en cerca de 240.000 guerreros más 8.000 jinetes. 
EL asedio duró 60 días. Durante los cuales, las tropas galas del exterior trataron por dos veces romper el cerco, pero sin conseguirlo. En otra ocasión, Vercingetorix y sus aliados externos lanzaron un ataque conjunto, aprovechando el descubrimiento de un punto débil en el dispositivo romano que estuvo a punto de coronarse con el éxito. Para parar la presión, el propio César encabezó el contraataque en una maniobra que sorprendió tanto a galos como a romanos. Estos últimos, que estaban a punto de ceder, alentados por la visión de su líder al frente de las tropas reanudaron el esfuerzo, y lo hicieron con tal fortuna que lograron la victoria.

Fuentes: 
Figuras, pintadas por mi.

VELITES ROMANOS: Los hostigadores de las legiones romanas

Hola a todos

Dentro de los ejércitos de Roma, cobran especial relevancia los vélites.

Pero antes, una introducción a las LEGIONES ROMANAS

El nombre que recibió en un principio el ejército reclutado es legión –en latín legio, del verbo legere, “elegir”-. Esta legión venía a estar compuesta por los contingentes proporcionados por las tribus y las curias romanas.  La legión era la infantería pesada del ejército romano. Roma estaba dividida en tres tribus (Ramnes, Tites y Luceres) y cada tribu en diez curias; cada curia proporcionaba 10 caballeros (decuria) y 100 infantes (centuria), de manera que el primitivo ejército romano estaba compuesto de 300 soldados de caballería (celeres) y 3.000 de infantería (milites).

Durante la Monarquía la caballería constituía más bien la guardia personal del rey y combatían en muchas ocasiones a pie, mientras que la infantería combatía un tanto caóticamente sin apenas orden de batalla.
Servio Tulio la legión tendría unos 4.000 hombres divididos en centurias, jerarquía basada en el censo sobre la que se reclutaba a los soldados; el censo los dividía en clases según sus riquezas- y organizados como se indica:

De más ricos a más pobres:
1.- Caballería (Los más ricos)
2.- Infantería Pesada: Legión, dividida en clases numeradas de la 1ª clase a la 3º clase
3.- Infantería ligera: Vélites. Comprendían las clases 4ª y 5ª
4.- Ingenieros
5.- Músicos


ORGANIZACIÓN:
La infantería estaba organizada en centurias, teóricamente de 100 hombres, de los cuales, 20 serían vélites. Dentro de la centuria los legionarios se organizaban en grupos de 8, a lo cual se llamaba contubernio: Los que vivían en la misma tienda de campaña. Los vélites dormían fuera del campamento, realizando tareas de vigilancia y hostigamiento al enemigo.


Cada 2 centurias formaban 1 manípulo. Esta era la unidad básica de la legión. Antes de la reforma llevada a cabo por Cayo Mario en el S. II a.C. aquí se acababa la división, y cada 30 manípulos formarían una legión.

Tras la reforma indicada, se añadiría una división más: cada 3 manípulos (uno de hastati, otro de principes y otro de triarii) pasan a formar lo que se conoce como Cohorte, pasando a ser esta la unidad básica de combate.Y cada 10 cohortes se formaría una legión.
Así pues, de una legión, que teóricamente estaría compuesta por unos 6.000 soldados, 1200 serían velites.



TÁCTICAS LEGIONARIAS Y ORGANIZACIÓN EN EL COMBATE

A la hora de combatir, las legiones se disponían en 3 filas:
Vanguardia, los Hastati (de “hasta” = lanza)
Centro: Princeps (Príncipes = principales)
Retaguardia: Triarii (De tercero, tercera línea)
Y entre todos ellos, dispuestos delante de cada manípulo, estaban los vélites, esto es, delante de cada manípulo se colocaban los 40 vélites (20 de cada centuria)


Los hastati eran jóvenes portando scutum, dos pilum, gladius, casco de bronce y una placa metálica sujeta por correas al pecho.

Los príncipes poseían un equipamiento semejante, aunque Polibio dice que todos ellos llevaban “coraza” y habla de la época de las Guerras Púnicas. Se refiere sin duda a cotas de mallas, sin embargo, es posible que algunas de estas corazas fueran petos rígidos de bronce o armaduras de lino de tipo helenístico, llamados linotórax.

Los triarios se diferenciaban de estos últimos en que eran gente de edad avanzada (mas de 40 años) y continuaban usando lanza, en formaciones cerradas, en lugar de pilum.
Por último, los vélites iban armados con un escudo circular mas pequeño, denominado parma, una espada, jabalinas y se protegían con una piel de lobo y, ocasionalmente, con un casco de bronce.Muchos de ellos se cubrían con gorros de piel de lobo u otro animal, para caracterizarse frente al resto de unidades y distinguirse frente a los oficiales.

Muchas batallas se resolvían sin necesidad de que intervinieran los manípulos, tan sólo con la intervención de los vélitesy su lluvia de venablos se podía resolver la batalla en favor de la Legión ya que ocasionaba el pánico en las filas enemigas con poco espíritu de lucha.


Los vélitestienen una especial importancia en la lucha ya que son ellos los que dan comienzo al enfrentamiento y posteriormente continúan interviniendo desde la retaguardia de los manípulos en primera línea de batalla.


FUENTES:
WIKIPEDIA
ARAGÓN ROMANO, LAS LEGIONES
LEGIONES ROMANAS
CAYO GRACO: ORGANIZACIÓN DE LAS LEGIONES
Y PARA SABER MÁS SOBRE LAS TÁCTICAS, ADRIANA POLIS: Legión romana republicana

Como siempre, las miniaturas están pintadas por mi. Figuras de AGEMA MUNIATURES, 28mm

Jinetes exploradores germanos: Mercenarios al servicio de Roma

Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli appellantur. Hi omnes lingua, institutis, legibus inter se differunt. Gallos ab Aquitanis Garumna flumen, a Belgis Matrona et Sequana dividit. Horum omnium fortissimi sunt Belgae, propterea quod a cultu atque humanitate provinciae longissime absunt, minimeque ad eos mercatores saepe commeant atque ea quae ad effeminandos animos pertinent important, proximique sunt Germanis, qui trans Rhenum incolunt, quibuscum continenter bellum gerunt….


Así es como comienza LA GUERRA DE LAS GALIAS, por Julio César, y traducido lo anterior queda

La Galia está dividida en tres partes: una que habitan los belgas, otra los aquitanos, la tercera los que en su lengua se llaman celtas y en la nuestra galos. Todos estos se diferencian entre sí en lenguaje, costumbres y leyes. A los galos separa de los aquitanos el río Carona, de los belgas el Marne y Sena. Los más valientes de todos son los belgas, porque viven muy remotos del fausto y delicadeza de nuestra provincia; y rarísima vez llegan allá los mercaderes con cosas a propósito para enflaquecer los bríos; y por estar vecinos a los germanos, que moran a la otra parte del Rin, con quienes traen continua guerra…

La Guerra de las Galias fue un conflicto militar librado entre el procónsul romano Julio César y las tribus galas entre el año 58 a. C. y 51 a. C. En el curso de las mismas la República romana sometió a la Galia, extenso país que llegaba desde el Mediterráneo hasta el Canal de la Mancha. Los romanos también realizaron incursiones a Britania y Germania, pero estas expediciones no llegaron a transformarse en invasiones a gran escala. La Guerra de las Galias culminó con la Batalla de Alesia en 52 a. C., donde los romanos pusieron fin a la resistencia organizada de los galos. Esta decisiva victoria romana supuso la expansión de la República romana sobre todo el territorio galo. Las tropas empleadas durante esta campaña conformaron el ejército con el que el general marchó sobre la capital de la República.


Tropas galas con cotas de malla


Entre las tropas que ayudaron a César se encontraban los Exploradores germanos, expertos jinetes muy eficaces a la hora de hostigar al enemigo y hacerlo desesperar hasta matarlo.

Los germanos fueron muy apreciados así como temidos por su bravura en combate, eran gentes dedicadas a la guerra, hasta finales de la edad antigua despreciaban luchar con algún tipo de protección y algunos iban más bien desnudos lo que les hacía especialmente vulnerables a las armas a distancia. Sin embargo también eran buenos jinetes y como jinetes fueron usados en el ejercito Romano. El jinete germano no portaba armadura ni casco aunque si escudo y su arma era la framea que no era más que una pica con una punta de hierro o incluso, dada la escasez de hierro en la zona, una lanza de madera endurecida al fuego



La forma de ataque de esta caballería era la de realizar un movimiento circular y lanzando jabalinas antes de utilizar sus lanzas a corta distancia y girar a la derecha. 


Los caballos que probablemente se usaran en esta época serían Belgas y Frisones, pues fueron de esta zona de donde salieron estos mercenarios para luchar con Roma contra los galos.


Caballo Belga. Actualmente se usa como caballo de tiro, y su raza es llama así: Belga de tiro, pero no siempre fue así. Raza conocida en tiempos de los romanos.


Raza frisona. Natural de Frisia, Holanda, que en aquella época formaba parte de Germania Magna


FUENTES:
Texpos_

Preparación de las miniaturas

Hola a todos
Hoy vuelvo a hablar, como casi siempre, a aquellos pintores que se inician en el noble arte del pintado de miniaturas. Se trata de cómo prepararlas para su pintado.
Primero presentaré el proyecto: GALOS. Dos unidades: una de infantería y otra de caballería ligera.

Para empezar, siempre hemos de comprobar qué vamos a pintar, su estado general, si está todo lo que necesitamos (armas, escudos, estandartes y otros accesorios)

Comprobamos que estas figuras están completas, pero unas vienen pintadas de una forma que no nos gusta y todas están sucias y con rebabas.

PASO 1: Quitar pintura

Para las que vienen pintadas aplicamos nuestro decapante preferido. En este caso empleé líquido de frenos en primer lugar y una vez limpiada con agua y jabón, apliqué acetona para eliminar los restos más rebeldes. Después se volvió a limpiar con agua y jabón.
Para ver más métodos de quitar pintura podéis picar en las siguientes entradas:
ACETONALÍQUIDO DE FRENOSSOSA CÁUSTICALIMPIAHORNOS

PASO 2: Eliminación de rebabas

Para el resto de las miniaturas, con mucho cuidado, se recortan las rebabas y material sobrante. Es preferible hacerlo antes de lavarlas porque las manos suelen soltar grasa y sería contraproducente.

Habéis de perdonar las fotos, pero con una mano uso la cámara y con la otra el cúter.
Tras haber eliminado los sobrantes de metal, puliremos la miniatura, para afinar los trabajos realizados con la cuchilla. Dependiendo del trabajo a realizar se puede usar lija de agua, o limas de uñas del supermercado.
PASO 3: Lavado de las miniaturas

Una vez llegado aquí se ha de eliminar toda la grasa de las miniaturas. Además, en este caso concreto, se hacía indispensable, porque las miniaturas venían con polvo acumulado a lo largo de los años.
Para ello se empleó un jabón lavavajillas desengrasante.

 Tras el lavado se hace IMPRESCINDIBLE un buen aclarado: O sea, a chorro vivo.

Ahora hay que secarlas muy bien. Se puede emplear cualquier método que os sea útil. En mi caso, papel de cocina. OJO: NO empleéis ningún tipo de trapo que suelte pelusa. Sería contraproducente.
Haciendo uso de lo que puse en la entrada SUJETANDO LANZAS, sería el momento de hacerlo. Se podría haber hecho antes del lavado, pero se corre el riesgo de que se suelten las lanzas, además, así quedan más limpias.

PASO 4: Imprimación
Es el más importante, con el que culmina esta parte del proceso. Sobre cómo imprimar y las consecuencias de hacerlo mal (poca o mucha imprimación. no respetar los tiempos de secado de la misma, etc.) hablaré en próximas entradas. Ahora lo que importa es saber que es un paso IMPRESCINDIBLE. Para estas miniaturas en concreto usé la imprimación de ARMY BOX. Muy fácil de usar: Seguir las indicaciones del fabricante, y listo: Usarla en lugar ventilado, aplicar el spray a no menos de 30 cm de las miniaturas… 

Ahora solo queda esperar a mañana a que se seque TOTALMENTE la imprimación para empezar a pintar.
Espero que os haya sido de utilidad.

Miniaturas históricas: Pintar e investigar

Hola a todos

Para pintar correctamente miniaturas históricas se requiere investigar. Si no se hiciera así, se correría el riesgo de hacer un trabajo con errores de bulto, de esos que cualquier aficionado a la época que estamos representando se daría cuanta y nos llamaría la atención, con toda la razón del mundo, por supuesto.
Cuando empecé a pintar estas miniaturas, no sabía ni si quiera los colores de cada objeto, y mucho menos el uso de cada parte. Sí conocía la existencia de los turdetanos, pero de ahí no pasaba. Así pues, me puse manos a la obra. Miré libros de historia, páginas de arqueología… Y aún así, es muy posible que haya cometido errores.
Hace ya unas semanas que los acabé. En esta entrada pongo el proceso de pintado y el resultado final. Espero que os guste

Primera fase: Preparación de las miniaturas
A.- Lanzas
Antes de empezar tuve que saber en qué mano iban. Lo cual queda explicado en ESTA ENTRADA
Más tarde comencé el proceso de taladrado

B.- Escudos
Los escudos venían con un reborde muy grande. Tan grande era el mismo que parecía parte integrante del escudo. Tras consultar varias páginas web, vi que se trataba de una rebaba gigantesca. Siempre consulto este tipo de cosas, porque a veces, se da el caso que eso que parecía una rebaba, formaba parte esencial de la miniatura. Así, para evitar accidentes y, de paso, aumentar la cultura, se investiga un ratín, que nunca viene mal.

Aquí, lo que se ve es solo el trabajo de cúter. Luego hubo que pulirlos con limas y lija.
Pintado e investigación
Tras una pequeña investigación, necesaria para poder colocar bien los escudos, así como para poderlos pintar adecuadamente, se pasó a la pintura y montaje. Aprovechando que estaba por Madrid, y como parte de esta investigación fui a ver el museo Arqueológico Nacional, donde hice algunas fotos:
 Empuñadura de oro de la espada espada de un rey. A los íberos les gustaba el oro más, que a un tonto una tiza.
 Lo que quedó de un casco ibero tras la batalla.
 Espadas y dagas de antenas
 Detalle de la fabricación de un gladio

 Falcata
 No me hubiera gustado estar debajo del casco de la derecha

 Detalle del agarre del escudo. Tal y como expliqué en otra entrada, este asa era horizontal.
 Restos de escudo redondo, que también podía estar forrado de cuero.
Umbo de escudo redondo
Una curiosidad: NO SE CONSERVA NINGÚN ESCUDO OVALADO, porque, según venía en una placa, se enterraban sobre él, junto con el resto de las armas. De esta forma, solo se conservan aquellas que eran de metal. Los colores y la decoración de los mismos está sacado de alguna descripción de historiadores romanos y de ilustraciones que logré por ahí.
Una vez de vuelta por casa, acabé el pintado de las minis. Una cosa he de aclarar NO HICE EL VIAJE exclusivamente para pintar estas minis. Simplemente aproveché el mismo para aumentar la información, y ampliar mi cultura.

TURDETANOS: Siempre dispuestos a la lucha

Hola a todos
Retomo la parte del blog dedicada a la historia, que ya hacía mucho tiempo había dejado de la mano de Dios, en favor de los tutoriales. En esta ocasión nos remontamos muchos siglos hacia atrás y nos vamos a la época de las guerras púnicas. En esta época poblaban España un grupo de tribus heterogéneas que los griegos bautizaron con el nombre de ÍBEROS (o Iberos, que de las dos formas es correcto). 
Formaban parte de Iberia pueblos muy distintos que nombrados de sur a norte tendríamos los turdetanos, oretanos, bastetanos, contestanos, edetanos, ilercavones, ilergetas, layetanos y otros grupos menores.

MAPA DE HISPANIA, Y LOS PUEBLOS QUE LA HABITABAN: IBEROS, CELTAS Y OTROS
 Su carácter fue descrito por los griegos, quienes se fascinaron por unos soldados que se lanzaban al combate sin miedo alguno y que resistían peleando sin retirarse aún con la batalla perdida, los guerreros a los que se referían eran mercenarios iberos reclutados por los griegos para sus propias guerras. Los iberos figuran en el ejército cartaginés en la toma de Cerdeña en el 600 AC y en todas las guerras Púnicas. También combatieron como mercenarios al servicio de los griegos en el 414 AC con Alcibíades, y en el 411 AC con Aristarco, en el 368 AC con Dionisio en socorro de los espartanos.
Los Iberos estaban divididos entre numerosas tribus o naciones encontramos, militarmente hablando, grandes diferencias entre ellos. Para empezar estaban los turdetanos, numerosos y siempre dispuestos a militar en los diferentes ejércitos púnicos, pero al mismo tiempo los menos capacitados para la guerra y por ello menospreciados tanto por los cartagineses como por los romanos. Los túrdulos, vecinos de los turdetanos pero mejores guerreros y por ello más temidos por los romanos. Los oretanos, de los que no se tienen muchos datos aunque sí se sabe que Aníbal eligió para contraer matrimonio a una joven de esa nacionalidad, Imilce, de Cástulo, la hija del regulo de esa ciudad. Muchos guerreros de esta ciudad militarían luego en las filas del ejército del general púnico. Sobre los ilergetes eran los más leales a los cartagineses cuando fueron tratados como aliados y amigos, más adelante y por abusar de ellos cambiaran de alianza. Los encontramos así durante toda la campaña de Hispania con uno u otro bando.

Pero dentro de toda esta amalgama de pueblos, solo hablaré de uno de ellos: Los Turdetanos
 

ORÍGENES
Tienen su origen en Tartessos, que había tenido una gran influencia griega, que supuestamente condujo a la desaparición de su monarquía a manos de los feno-púnicos como venganza por su apoyo a los focenses tras la Batalla de Alalia en el siglo VI a. C. De esta desaparición surgió una nueva civilización que, descendiente de Tartessos, se adaptó a las nuevas condiciones geo-políticas de su época. Perdido el enlace comercial y cultural que Tartessos mantenía con los griegos, la Turdetania se vio inmersa en la influencia cartaginesa, aunque desarrolló una evolución propia de la cultura anterior, de forma que la población turdetana se sabía descendiente de los antiguos tartesios, y a la llegada de los romanos, aún mantenía sus señas de identidad propias.
HISTORIA
En el año 237 a. C., Amílcar Barca desembarca en la vieja colonia fenicia de Gadir con el propósito de adueñarse de las riquezas mineras de Iberia. Esto, a pesar de la tradición de comercio con los cartagineses que hasta entonces había existido en la Turdetania, supuso el enfrentamiento abierto entre Cartago y varias ciudades de la Turdetania, especialmente las del interior. Los régulos turdetanos se opusieron al avance cartaginés por el valle del Guadalquivir con la ayuda de los mercenarios celtíberos, pero a pesar de ello, Amílcar consiguió su propósito de controlar las zonas mineras de Sierra Morena. De los textos de cronistas clásicos como Diodoro se deduce que la fuerte influencia cartaginense en la Turdetania y el poco ímpetu expansionista de Amílcar más allá de sus intereses económicos impidió que el enfrentamiento fuera mayor.
Por otro lado, los reyes turdetanos carecían de una organización global capaz de enfrentarse a la potencia militar cartaginesa, por lo que los ejércitos de los reyes Istolacio e Indortes, cuya resistencia fue mayor, fueron rápidamente derrotados y desmantelados o asimilados a las fuerzas de Cartago. Posteriormente, los caudillos cartagineses emprendieron la marcha hacia el levante peninsular para fundar «Akra Leuké», que sería su primera base permanente de operaciones en la Península Ibérica y que posteriormente se convirtió en la Lucentum romana.
Desde el año 197 a. C., casi todos los pueblos de Hispania se habían rebelado contra la presencia romana y sus despóticas maneras. El 195 a. C., Marco Porcio Catón entraba en Hispania con su ejército consular para aplastar las revueltas. Tras una triunfal campaña, Catón condujo a sus tropas a Sierra Morena, donde los turdetanos tenían sus minas. A pesar de que éstos habían contratado mercenarios celtíberos para combatir a los romanos, los tribunos emisarios de Catón convencieron o coaccionaron a los celtíberos para que se retiraran a sus tierras sin presentar batalla. Después de perder el apoyo militar celtíbero, los turdetanos fueron derrotados en Iliturgi, actualmente conocida como el cerro de Máquiz, en Mengíbar (provincia de Jaén).
Esta derrota significó la pérdida de sus posesiones mineras, lo que obligó a los turdetanos a permanecer en el valle del Guadalquivir, dedicándose a la agricultura y la ganadería. Por su parte, Catón regresó al norte atravesando la Celtiberia con el fin de amedrentar a los celtíberos e impedir futuros levantamientos, aunque a partir del 193 a. C., las rebeliones serían habituales.
ARMAS Y UNIFORME
Todas las fotos están sacadas del foro ACCIÓN 1/6. No son figuras pintadas por mi.

 Detalle de la falcata hispánica

 Fuentes:
En próximas entradas: miniaturas de TURDETANOS

Ejército romano, guerras Dacias

Hola a todos, 
El ejército romano fue evolucionando a lo largo de la Historia desde la época de la República hasta la caída de Constantinopla, cambiando tanto en aspecto como en tácticas. Pero quizá la imagen más popular que nos haya quedado en la mente, gracias al cine y a la pintura, los uniformes de la época de las Guerras Dacias, esto es: siglo II.
Se tratan de dos guerras más o menos cortas que tuvieron lugar bajo el mandato de Trajano entre el Imperio Romano y Dacia

Tras las dos campañas, el éxito para Roma fue rotundo. Millones de sestercios llenaron las arcas del Imperio, así como esclavos…Así como la posesión de las ricas minas existentes en la región. La conquista de Dacia sirvió, además, de contención a las invasiones bárbaras.
En las fotografías se ven miniaturas de Foundry y de Black Tree, de 28mm representando unidades de la Guardia Pretoriana y legionarios.