Dragones españoles durante el reinado de Felipe IV, 2ª PARTE

En esta segunda entrega veremos, inacabado aún, un capitán español de un regimiento de dragones de la época de Felipe IV

 

 Aquí se aprecia el color rojo del forro del jubón de cuero.

 Se aprecia el sombrero, blanco con sus dos plumas.
Las plumas podían ser rojas ambas, roja y blanca o roja y amarilla.

 Detalle del lazo del fajín indicativo del rango.

 Aquí se ven los distintivos de su rango: botonadura decorada, fajín rojo, espada con guardamanos de mejor calidad (en dorado, esta vez). Mantiene todo el uniforme reglamentario

 Aquí se aprecia la dobre pluma: una roja y la otra blanca
 
 Primer plano de la cara

Dragones españoles durante el reinado de Felipe IV

Aún no están acabados, pero quería ir mostrando el progreso que llevan estas tres figuras de metal a escala 1/35.

Representan a tres dragones españoles durante el reinado de Felipe IV.

     El primero que aparece es un abanderado. Lleva el uniforme reglamentario, camisa y pantalón amarillos, cuello de encaje blanco (como era un soldado, este no era lujoso), jubón de cuero, al igual que las botas altas y los guantes. En la cabeza, un sombrero blanco con una pluma roja. Porta la bandera reglamentaria según las ordenanzas dictadas por Felipe IV: Un estandarte rojo con una imagen de la Virgen en su centro

Detalle del cuero.

 

Otra forma de QUITAR LA PINTURA de las miniaturas

Hay otra forma de quitar la pintura de las miniaturas (de metal) mucho más rápida que usando limpia hornos. Esto es usando un decapante. Sin embargo el precio de este material suele ser alto, y podemos fabricar nuestro propio decapante casero altamente eficaz (y peligroso)
Hace muchos años mi padre me enseñó los múltiples usos que tiene el Hidróxido de sodio, más conocido como SOSA CÁUSTICA. Es un material muy barato, que sí sirve para todo tipo de material, siempre que se use de forma adecuada y con las protecciones necesarias
Como su nombre indica se trata de algo corrosivo, pero se usa para muchas cosas y tan variadas como la fabricación de detergentes, jabones, comida (sí, habéis leído bien, para la elaboración de las ACEITUNAS y pretzels entre otros) y por supuesto como decapante.

Es un material que hay que usar siempre con guantes, gafas protectoras y ropa de trabajo.
Respecto a su uso como decapante, que es el que nos interesa, he de advertir que solo sirve para miniaturas de metal que NO LLEVEN ALUMINIO, y para las de plástico… sí sirve pero hay que hacerlo con las precauciones que pondré más abajo.
Se necesita
  • Guantes
  • Gafas protectoras
  • Ropa de trabajo
  • Agua
  • Vaso de cristal
  • Algo para revolver que NO SEA DE ALUMINIO
  • La miniatura a tratar
  • Cepillo de cerdas duras
El proceso es el siguiente para miniaturas de metal (y repito, que NO CONTENGA ALUMINIO)
  1. Se pone la ropa y el material de seguridad antes de empezar
  2. Se mezcla la sosa con agua al 50%. Esto es, mitad agua, mitad sosa. Se revuelve bien hasta formar una pasta. ADVERTENCIA, es una mezcla que estará caliente.
  3.  La pasta se hunta en la miniatura. Recomiendo el uso de un pincel que no vayamos a usar más. Veremos que la pintura se reblancece.
  4. Es el momento de actuar: Se coge la miniatura, se le cepilla bien fuerte y se lava con agua limpia
Ya está. El proceso habrá durado muy poco tiempo y es muy barato. Lo malo es lo engorroso del uso de guantes de goma.
PERO, si queremos decapar miniaturas de plástico, lo anterior NO SIRVE, porque la pasta se termina comiendo al plástico. ¿Cuál es la solución?
En el paso 2, no hacemos una pasta, si no que diluimos la cantidad de sosa que cabe en la punta de una cucharilla de postre en 1/4 de litro de agua (punta de cucharilla en un vaso grande de agua). Meteremos la miniatura en esta solución y esperaremos al menos 15 minutos, pero no más de 1/2 hora. Sacamos la miniatura de ahí, y antes de nada, la dejaremos secar al aire durante 15 minutos. Esto es porque el plástico se habrá vuelto blando y hay que esperar a que se endurezca. Una vez pasado este tiempo, ya podremos empezar a quitar la pintura con la ayuda del cepillo. Si vemos que no ha salido toda la pintura, repetimos la operación.
¿Por qué no usar el hidróxido con el aluminio? La respuesta con un vídeo

Cómo QUITAR LA PINTURA de las miniaturas

¿Quién no tiene una miniatura a la que queremos mucho, pero la pintamos cuando teníamos 10 años y, aunque de aquella nos parecía una obra de arte, hoy vemos que solo es un borrón de pintura, o está coloreada con colores chillones y totalmente inadecuados?
Solo nos queda una solución: DESPINTARLA y volverla a pintar.
El sistema más fácil que conozco es el de usar espray LIMPIA HORNOS.

Efectivamente, es una idea que no es original mía.
Se necesita: 
  • Limpia hornos FORZA.
  • Una bolsa.
  • Guantes de látex.
  • Agua.
  • Cepillo de dientes o de uñas.

El sistema requiere varios pasos

  1. Se mete la miniatura a tratar  dentro de la bolsa.
  2. Se rocía con el espray a la miniatura hasta cubrirla. Se cierra la bolsa y se espera una hora
  3. Pasado esta hora abrimos la bolsa y volvemos a rociar la miniatura, pero ahora hasta mediar la bolsa con la espuma.
  4. Dejamos reposar durante 24 horas
  5. Pasado este tiempo se abre la bolsa, y con guantes de látex (importante) se saca la miniatura.
  6. Se pone la miniatura al chorro del grifo del agua  mientras se frota con el cepillo.
  7. YA ESTÁ,.

LAVADOS, Ejemplo práctico: Franceses en España 2

Una vez aplicados los lavados, los pantalones ya tienen el aspecto deseado.

Los que hemos estado en invierno por las tierras de Castilla al servicio del rey (haciendo el servicio militar) sabemos el aspecto guarro que se tiene tras un día de caminata entre el barro.

Sobre los “cubre chacós”, sabed que eran TOTALMENTE antirreglamentarios. Cada cual usaba lo que tenía a mano. En España hay constancia  gráfica de cubre chacós verdes, azules, marrones, y, cómo no, blanco.

LAVADOS, Ejemplo práctico: Franceses en España.

Se trata de un regimiento de línea francés, donde los colores de los uniformes están basados en varias láminas y libros de uniformes.

Para empezar, un detalle de los distintos pantalones usados en combate. Se hace destacar que el color predominante no era el marrón, si no que se cogía cualquier tela existente en ese momento. Por eso hay tal disparidad en los colores

Una vez acabado con los pantalones (y muchísimos otros detalles) los montamos en las peanas y las empezamos a decorar.

Este es el momento de comenzar a “enguarrar” los pantalones. ¿Cómo enguarrarlos? La forma más sencilla es haciendo un lavado.

Pero, ¿QUÉ ES UN LAVADO? Se trata de una técnica que, usando pinturas acrílicas al agua (Vallejo, citadel, Andrea, Foundry, etc.) no es muy compleja.

1.- Se coge un poco de pintura con el pincel.
2.- Se moja el pincel (con la pintura) en el vaso de agua.
3.- El pincel así mojado se seca ligeramente en un papel de cocina.
4.- Se reoiten los pasos 2 y 3 hasta un total de tres veces.
5.- Con el remanente de pintura (descuidad, quedará mucha) se pinta la superficie a tratar. La pintura, al estar tan diluida se colará por todos los huecos de la miniatura, y si esta es lisa, entonces logramos una veladura (como un filtro de color sobre el fondo).

Pues eso es lo aplicado aquí, de varias veces.

OJO: Para conocer el resultado final hemos de esperar hasta que la miniatura esté seca, porque al secarse tiende a oscurecerse. Si nos hemos pasado, no pasa nada. Repasamos con el color que teníamos de fondo y ya lo tenemos solucionado.

ESCENOGRAFÍA 3

Esta, sin embargo fue la más compleja de todas

 Se aprecia que consta de vatias partes bien diferenciadas

 Lo que quería era lograr un aspecto de ANTIGUO campo de batalla, esto es, que los cráteres no son frescos y están llenos de tierra

Además, el color de los árboles cambia de color según la luz que les de, ya sea por el “norte” (lado donde NO está el vehículo), o por el “sur”, siendo la “norte” más verde (como sería en la realidad) y marrón por la sur.

El vehículo fue una apuesta. ¿A que no eres capaz de pintarlo de amarillo”… Pues pude, como se puede apreciar, pero claro, que ir de amarillo al campo de batalla tiene sus defectos.
El amarillo es de los más complicados de dar, puesto que hay que empezar con un color ocre como base, y luego cubrirlo de amarillo. Si no es imposible.

El aspecto envejecido se logró con VARIOS (o sea, muchos) lavados en sepia y “Devlan Mud” y los desconchones… Plata en los bordes, y gracias a un pincel viejo, le hice un degradado. Después, a pincel seco con negro, alrededor. Una vez acabado, se corrigen los tonos con un lavado general en sepia.

ESCENOGRAFÍA

Pintar escenografía no es demasiado difícil, pero requiere algo más de paciencia e imaginación que para pintar una miniatura.
Paciencia, porque suelen ser elementos grandes e imaginación porque uno ha de tener en la mente muy claro cuál ha de ser el resultado final

Por ejemplo: La lava

No es nada fácil de pintar. Se trata de que parezca caliente. En el caso de la foto, comencé con una mano de IMPRIMACIÓN NEGRA. Seguida de una capa de GRANATE MATE.

     Una vez dado eso, se pasó a darle una FINA capa de efecto agua de Vallejo. Una vez seca, se le fueron dando sucesivas capas de rojo muy diluidas, tipo lavado. Una vez secas, se le dió una segunda capa de efecto agua. esta vez mezclado con Rojo sangre de CITADEL. Tras el secado de rigor, se le dieron una serie de capas a pincel seco de naranja, rematando en amarillo. Una vez más, y tras el secado pertinente, se le dio otra capa de efecto agua.

Soldado español de la Guerra de Independencia

Se trata de un soldado español veterano del 2º regimiento de Asturias. Fusilero de línea, Año 1814
Casi todo su uniforme es antirreglamentario. De hecho, lo único que lleva reglamentario es la chupa azul. Se sabe que es de este regimiento por el cuello de color azul.
Los pantalones son los de cuartel, aunque bien han podido pertenecer a un francés muerto, ¿Quién sabe?
Lleva un bicornio semicircular del llamado de “Tipo queso” con el plumero rojo (que nos indica que se trata de un fusilero de línea), escarapela del mismo color y los cordones que lo sujetan son de color blanco, al igual que los botones de la chupa. Este tocado es lo que nos indica que se trata de un veterano. Era costumbre de los soldados mantener algo a modo de amuleto y se ve que este soldado, curtido en más de cien batallas, ha decidido mantener el sombrero de cuando se alistó, allá por 1808
Era obligatorio llevar un pañuelo blanco en el brazo izquierdo para distinguir a los soldados españoles de los franceses, pero está visto que en fragor del combate dicho pañuelo se le ha caído.
(Fuentes consultadas: Uniformes españoles de la guerra de Independencia, por José María Bueno Carrera, Ed. Aldaba ediciones, 1989, Pág, 142 y 143 y la Guerra de la Independencia: Hostoria militar de España, 1808 – 1814, por José Gómez de Arteche y Moro, Ed. SIMTAC, Volumen 12