TANQUES DE ENSAMBLAJE FÁCIL: Italeri Vs Armourfast

Hola a todos

Continuando con las comparaciones entre marcas, le llega el turno a la escala 1/72. Ya hace muchos años se comenzó a comercializar maquetas de esta escala, cuyo montaje era extraordinariamente sencillo y de una calidad impresionante. Corría el año 1979  cuando vi por primera vez maquetas de una marca japonesa que, además de ser facilísimas de armar, tenían una calidad extraordinaria.

El tiempo pasó y esas maquetas japonesas desaparecieron (al menos del mercado nacional) y no fue hasta hace relativamente poco cuando volvieron a aparecer otras marcas con modelos de tanques de ensamblaje fácil. Primero, REVELL (aunque solo lo empleaban para modelos de STAR WARS y coches de carreras), se sumó ITALERI, al poco ARMOURFAST junto con otras marcas y actualmente es fácil encontrar la maqueta que queramos en esta escala y de un montaje francamente rápido… ¿O no tan rápido?

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MINIATURAS PARA FLAMES OF WAR: Zvezda vs Battlefront

Hola a todos

Tras un buen atracón de miniaturas, doy paso a los tanques. En esta ocasión, y para empezar, iba a comentar que para jugar a Flames of War con miniaturas alternativas  a la marca oficial, es relativamente fácil encontrar soldados y accesorios de una gran calidad (búnker, nidos de ametralladoras, casamatas, etc.) no lo es tan sencillo encontrar vehículos… de calidad y a buen precio.

Una solución más que aceptable nos la dan los rusos de ZVEZDA, y para muestra, un botón. Aquí está la comparación entre dos PANZER III, uno de ZVEZDA  y el otro de BATTLEFRONT

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Día de luto

Hola a todos
Sé que no es el objeto de este blog un lugar para hablar de problemas personales, pero he de comentar un hecho luctuoso: la muerte de mi madre. A ella dedico esta entrada, con la RIMA LXXIII  de Gustavo Adolfo Bécquer 

RIMA LXXIII 

Cerraron sus ojos 
que aún tenía abiertos, 
taparon su cara 
con un blanco lienzo, 
y unos sollozando, 
otros en silencio, 
de la triste alcoba 
todos se salieron. 

La luz que en un vaso 
ardía en el suelo, 
al muro arrojaba 
la sombra del lecho; 
y entre aquella sombra 
veíase a intérvalos 
dibujarse rígida 
la forma del cuerpo. 

Despertaba el día, 
y, a su albor primero, 
con sus mil rüidos 
despertaba el pueblo. 
Ante aquel contraste 
de vida y misterio, 
de luz y tinieblas, 
yo pensé un momento: 

—¡Dios mío, qué solos 
se quedan los muertos! 



De la casa, en hombros, 
lleváronla al templo 
y en una capilla 
dejaron el féretro. 
Allí rodearon 
sus pálidos restos 
de amarillas velas 
y de paños negros. 

Al dar de las Ánimas 
el toque postrero, 
acabó una vieja 
sus últimos rezos, 
cruzó la ancha nave, 
las puertas gimieron, 
y el santo recinto 
quedóse desierto. 

De un reloj se oía 
compasado el péndulo, 
y de algunos cirios 
el chisporroteo. 
Tan medroso y triste, 
tan oscuro y yerto 
todo se encontraba 
que pensé un momento: 

¡Dios mío, qué solos 
se quedan los muertos! 



De la alta campana 
la lengua de hierro 
le dio volteando 
su adiós lastimero. 
El luto en las ropas, 
amigos y deudos 
cruzaron en fila 
formando el cortejo. 

Del último asilo, 
oscuro y estrecho, 
abrió la piqueta 
el nicho a un extremo. 
Allí la acostaron, 
tapiáronle luego, 
y con un saludo 
despidióse el duelo. 

La piqueta al hombro 
el sepulturero, 
cantando entre dientes, 
se perdió a lo lejos. 
La noche se entraba, 
el sol se había puesto: 
perdido en las sombras 
yo pensé un momento: 

¡Dios mío, qué solos 
se quedan los muertos! 



En las largas noches 
del helado invierno, 
cuando las maderas 
crujir hace el viento 
y azota los vidrios 
el fuerte aguacero, 
de la pobre niña 
a veces me acuerdo. 

Allí cae la lluvia 
con un son eterno; 
allí la combate 
el soplo del cierzo. 
Del húmedo muro 
tendida en el hueco, 
¡acaso de frío 
se hielan sus huesos…! 



¿Vuelve el polvo al polvo? 
¿Vuela el alma al cielo? 
¿Todo es sin espíritu, 
podredumbre y cieno? 
No sé; pero hay algo 
que explicar no puedo, 
algo que repugna 
aunque es fuerza hacerlo, 
el dejar tan tristes, 
tan solos los muertos.


Lo dicho: un día triste es cuando entierras a tu madre.

Aún así, en breve seguiré con la actividad normal del blog. Gracias por vuestra comprensión.

Saludos, Juan