Napoleon’s Battles, el juego veterano de Avalon Hill SEGUNDA PARTE

Sé que esto lo debería haber puesto hace más tiempo, y pido disculpas por ello. Sencillamente se me había olvidado.
Había dejado el artículo anterior hablando de la interactividad del juego, pues aquí lo retomo.

Interactividad: El juego, aparentemente y solo aparentemente, tiene una estructura muy rígida. Nada más alejado de la realidad. En la fase de acción, fase en la que se realizan los movimientos y cargas, el jugador activo puede reservar parte de su caballería y no moverla. En su lugar se le pone un marcador de “Reacción”. Una vez concluidos todos los movimientos del jugador activo (y las reacciones de la infantería contraria, tales como cuadros de emergencia), puede actuar la caballería del jugador inactivo que tenga marcada con el marcador de “Reacción”, y lo hará hacia el combate (reaccionando a su vez el primer jugador contra estas nuevas cargas)… Y esto se repite hasta que ninguno de los jugadores quiera seguir reaccionando, o se le haya acabado la caballería con los marcadores.
A continuación, cuando el segundo jugador deja de reaccionar, es el jugador activo el que puede terminar el movimiento de su caballería con marcador, o puede decidir dejarla para actuar con ella en el turno de su oponente.
Dicho así parece lioso, pero tras una partida, se coje el ritmo, y es mucho más fácil de lo que parece.
Otro aspecto de la interactividad es el hecho de que la fase de disparo esté dividida en disparo del jugador inactivo (Disparo defensivo) y después el disparo ofensivo. Y el combate cuerpo a cuerpo, en el que ambos tiran el dado a la vez y se comparan los resultados.
El combate puede llegar a ser tremendamente grande: A un combate existente se le pueden añadir tropas y modificar la balanza a tu favor…
Fases del turno: El turno está estructurado de una forma muy inteligente: Fase de control (se comprueba si las unidades cimplen con ciertos requisitos de cercanía, obligando a no dispersar tus tropas, chequeos de moral, etc.), fase de acción, fase de disparo, fase de combate, fase de persecución (de la caballería)
Artillería: Aunque no tenga un apartado especial en el reglamento, su uso hace que sea la auténtica reina de la partida. El que mejor la use, en combinación de la infantería, por supuesto, ganará.
Consideraciones negativas: Aunque es uno de mis juegos preferidos he de destacar algún aspecto negativo. Es un juego diseñado para recrear acciones históricas, pero no para una partida casual entre amigos, ni está pensado para torneos (sí para campañas históricas, no para torneos) Y esto es debido a lo complicado que es hacer una lista de ejército, y el “Equilibrado del tablero”, con puntos de victoria sobre elementos del terreno. Aunque las fichas para ejércitos como el francés, prusiano, o inglés están bien, no lo están, ni mucho menos, las españolas, portuguesas, polacas. Y no hablemos de los ratios para los generales de estos países, que ponen como inútiles a ciertos generales que, en la realidad, fueron héroes. Es lo que pasa cuando el diseñador de un juego se carga con prejuicios.
Nota final: Le pondría un NOTABLE. No se mete en complicaciones tácticas, debido al nivel de juego, y al cerrar los ojos uno tiene la sensación de ser Wellington, Blücher, Bragation o Napoleón… Y termina uno con ganas de invadir el país vecino.
Espero que la nueva edición que se avecina sea tan buena como esta

Napoleon’s Battles, el juego veterano de Avalon Hill PRIMERA PARTE

Hola a todos,
Hoy le toca el turno a uno de los juegos más veteranos de entre los wargames: Napoleon’s Battles
Se trata de otro wargame táctico, especialmente diseñado para GRANDES batallas. La escala recomendada para las miniaturas es 15 mm.
Empecemos a comentar lo que nos vamos a encontrar en la caja, porque este juego, en lugar de venir un reglamento en solitario, viene editado en caja.

Como todos los juegos de Avalon Hill está diseñado para empezar a jugar ya, aunque no tengas ninguna miniatura y sea este tu primer reglamento. Aunque, por supuesto, es necesario jugar con miniaturas. Me explico: Al abrir la caja nos encontramos el libreto del reglamento, un libreto de escenarios y un libreto de “Introducción a los juegos con miniaturas”, fichas de ejército (muy pormenorizada), además de las plantillas necesarias para jugar, un marcador de turnos, una hoja de escenografía recortable (con dibujos magníficos de zonas boscosas y zonas edificadas) y fichas troqueladas con las unidades necesarias para jugar los 2 escenarios introductorios representando tropas francesas, rusas y austriacas.
Consideraciones generales
Es otro juego muy fácil de aprender… tras las dos primeras partidas de prueba. Como el reglamento está dividido en juego básico y avanzado, si se juega el básico, es muy ágil de jugar. Para usar las reglas avanzadas es más que recomendable haber jugado e interiorizado las reglas básicas. No es que sean muy complejas, sino que añaden realismo a la partida y en general hacen que cada fase sea algo más larga.
Esto nos lleva al realismo del juego

Dada la escala que se usa, donde el jugador puede desempeñar el papel del Emperador, no se mete en demasiadas complejidades tácticas, tales como el uso de los tiradores (que simplemente no aparecen, pues en las fichas de ejército está la característica de “Modificador de disparo” y se supone que aquí ya está incluida la capacidad de desplegar los tiradores o no). El movimiento de las unidades, gracias a la plantilla que nos proporcionan, hace que los giros sean verdaderamente reales. El diseñador hace que desaparezcan varias consideraciones tácticas, pues el nivel inferior del juego es el de regimiento.

Esto quiere decir: Cada unidad representa un regimiento. Cada miniatura de infantería representa a una compañía de infantería, un escuadrón de caballería, y las de artillería a una batería. Por ello, las órdenes que se pueden dar son a este nivel, y dadas las características de cada unidad, se supone que el coronel se encarga de hacerlas cumplir a sus batallones.

El uso de la caballería es de lo mejor que he visto en reglamentos napoleónicos, pudiendo reservar varias unidades (o todas) para poder usarlas en el turno del contrario.
Por tanto, la conclusión sacada hasta aquí es que se trata de un buen juego, y que para la escala a la que se juega, deja de lado aspectos tácticos, ofreciendo al jugador la oportunidad de realizar decisiones a nivel de Jefe de Ala o de Cuerpo de ejército.
Más adelante comentaré otros aspectos tales como interactividad, fases del turno y la nota final.