INICIÁNDONOS EN EL HOBBY: ¿Qué comprar para no arruinarse?

Hola a todos de nuevo.
Este artículo va dedicado a aquellos que se inician en el NOBLE ARTE de las miniaturas, ya sea para jugar o por mero entretenimiento. De cualquier forma, bienvenido a este mundillo.
Bien, has decidido hacer tu primera maqueta y hemos de saber qué necesitamos comprar, y sobre todo, lo que NO hemos de hacer.
Suponiendo que ya tienes un hueco donde trabajar, y que este rincón, al que pomposamente llamaremos TALLER DE MAQUETISMO, (así, con mayúsculas, para que todos lo sepan) está bien iluminado, pasaremos a lo esencial:

1.- Los pinceles: NO LOS COMPRES EN EL BAZAR CHINO. No todo lo que venden los chinos es malo, pero si las herramientas (de bricolaje o de cocina, da igual), material eléctrico y otros utensilios “made in China” son de muy mala calidad y nuestros padres no lo comprarían jamás, ¿Por qué muchos padres creen que la calidad mejora porque el artículo tenga pelos? Sí digo pelos y no cerdas, porque los pinceles de los chinos tienen eso. “Me he comprado una bolsa llena de “pinceles” y me ha costado baratísimo” Es lo que se suele oir. Al cabo de unos días descubrimos que los pinceles sufren de alopecia y se les han caído todos los pelos. Además lo han hecho justo cuando pintábamos aquel detalle tan importante, dejando un rastro indeleble de pelos, teniendo, eso sí, el único tanque Panzer IV peludo de toda la Wehrmacht. Tras este fatídico accidente vamos a una tienda especializada y compramos PINCELES de verdad, haciendo realidad el dicho asturiano: “El dinero del ruin va dos veces en camín”.
Así pues hemos quedado que los pinceles, aunque más caros que los de los chinos, han de comprarse en una tienda especializada (de maquetas, pintura, manualidades). Pero ¿Qué tipo de pincel compramos? ¿Cuántos pinceles he de comprar?
Tipos de pincel: Respecto al tamaño del mango, el mango largo suele usarse más para bellas artes que para miniaturas. En este caso es cuestión de comodidad. Personalmente prefiero el mango corto y así lo recomiendo. Más manejable, y mucho más si usamos una lupa. Si nos fijamos en la terminación de las cerdas, puede ser de punta redonda o de punta plana. La punta plana es ideal para superficies grandes, tipo tanque, fuselaje de avión o casco de barco. Repito que esto está dedicado al que empieza, ya que lo recomendado para pintar estas superficies es un aerógrafo, pero no nos vamos a gastar un dineral para empezar. Los de punta redonda están indicados para superficies más pequeñas: uniformes, caras, detalles, etc. Además hemos de fijarnos en el grosor. Esto viene en milímetros, expresado mediante un número: Así hablamos de un pincel del 2 ó del 0,2 No es lo mismo: En el primero el extremo del pincel mide 2mm y en el segundo, 0,2mm, siendo este mucho más fino. Por último, el material: Cerdas naturales o artificiales.
¿Cuántos pinceles y de qué tipo? Para empezar compraría un juego de 3 pinceles de mango corto, de cerdas de marta natural, de los números 2, 0 y 0.2 (Este último también se le llama 00). La marca del pincel… A gusto del consumidor, salvo los “made in China” de los bazares chinos. Escoda, The army painter, Games-Workshop (Citadel), son solo un ejemplo de marcas buenas.
2.- Pegamento: Vuelvo a repetir que este artículo está dedicado íntegramente a los que se están iniciando en este NOBILÍSIMO ARTE. Aquí sí he de recomendar uno de los que se venden en los bazares chinos, pero es de fabricación nacional. Se trata de un pegamento a base de cianocrilato, como el LOCTITE, pero con un precio muy inferior y un rendimiento muy superior. Es el que está en la foto. No confundir con otros. Es cierto que existen pegamentos mejores para pegar plástico, no basados en cianocrilato, como el pegamento REVELL. 
La única pega es que no es fácil de encontrar y si lo compramos he de recordar que no es un pegamento rápido. De hecho tiene un componente retardante que nos permite corregir errores. Además tiene ese aplicador con el que accederemos a cualquier rincón para poder aplicarlo. El que sale bien de precio es el grande. Si se atascara el aplicador hemos de tener a mano un alambre fino. 
Recopilando: Si vamos a pegar plástico: REVELL. Si es cualquier otro material: GOMA GOM 10. Este también sirve para plástico, pero es mejor el alemán. 
NO COMPRAR el de una empresa inglesa, cuya traducción al español sería algo así como: “Taller de juegos”. No es buen pegamento, y encima es caro.
3.- Pinturas: Este es un mundo. ¿Qué tipo de pintura es mejor? ¿Cuál comprar?, Esas son preguntas harto difíciles de contestar sin meterme en un berenjenal. INSISTO: hemos de comprar la pintura para maquetas en una tienda especializada en maquetas. Aquí no sirven las de manualidades. Las pinturas que venden, aun siendo de una calidad extraordinaria, suelen ser especiales para pintar sobre escayola o madera, no sobre plástico. Pero sí encontramos óleos… Pero ese es otro mundo. Para un neófito baste con saber que hay distintos tipos de pintura para maquetas. De cualquier forma han de ser colores MATE. Sin brillo.
A.- Esmaltes. Hay pocas marcas que los comercializan. Estuvieron muy en boga en los años 70 y 80. Los colores son perfectos y sus acabados inmejorables. Sin embargo tienen varios inconvenientes: El primero: La limpieza de los materiales. Requiere un disolvente especial (aunque se puede usar aguarrás o gasolina, con todo el peligro que eso comporta) y los pinceles se deterioran más rápidamente. Después de usarlos y de quitarles la pintura adecuadamente, es más que conveniente lavarlos con agua y jabón líquido de PH neutro. Otro inconveniente es que no admiten mezclas. Pero esto se soluciona con la amplísima carta de colores que ofrecen los fabricantes. La conservación suele ser difícil, debido a la tapa de los botes. También es más difícil aplicar ciertas técnicas como el lavado, por ejemplo. Aún así, es ideal para pincel seco.
B.- Acrílicos. Hay muchas más marcas que los comercializan. Se suelen disolver bien en agua, se mezclan bien, admiten técnicas como el lavado mejor que los esmaltes, pero hemos de ser más cuidadoso con la imprimación que con el esmalte. Aunque su acabado no es tan delicado como el esmalte, le gana en que su aplicación es más sencilla, el cuidado de los materiales es más fácil y si nos manchamos, se soluciona con agua y jabón. Actualmente es el rey de las pinturas y absolutamente todos los que nos dedicamos a esto las usamos.
Recomendación: Pintura Acrílica para maquetas. Colores esenciales: Negro, Blanco, Gris, Carne, Rojo, Azul, Verde oliva, Marrón, Amarillo, dorado, gris metalizado y algún tono intermedio de estos colores. No muchos más para empezar. En marcas no me voy a meter.
4.- Otros materiales: Imprimación. Lo más caro de lo que te recomiendo. Lo mejor para iniciarse es imprimación en spray. Si no tienes a nadie más que te guíe, te recomiendo la de color negro. Pero eso es algo puramente personal. Otros te recomendarán blanca y otros dirán que la mejor es la de color gris. Sabiendo que hay esos tres tonos, y dado que la mayor parte de las maquetas de guerra son de tonos oscuros, recomiendo el color negro. Necesitarás además, por supuesto, algo que te sirva de paleta para la pintura. Te puede servir la tapa (limpia) de un bote de mayonesa, por ejemplo. Un cúter, tijeras, limas de uñas y unas tenacillas.
Como ves, salvo los pinceles, que no siendo caros, puede parecer que sí lo son y las pinturas (que cunden una barbaridad), con una inversión inicial no muy grande tienes un equipo muy decente para iniciarte en este apasionante mundo.
Si te ha gustado el artículo puedes ver más fotos en LA GALERÍA. y si quieres tener tus ejércitos pintados con un acabado profesional, no dudes en ponerte en contacto y consultar LA TARIFA

Saludos, Juan Luis

Grandes catástrofes, grandes reparaciones, SEGUNDA PARTE: ENMASILLADO Y PULIDO

Hola de nuevo.
Continuamos con las grandes reparaciones. Ahora solo nos queda pegar, enmasillar y lucir. Para ello nos hacemos con el material necesario: Pegamento especial, que dependerá del material que estemos tratando, masilla y diversos tipos de lija
Lo dicho, aunque esté ilustrado con una figura de piedra artificial, es totalmente válido para miniaturas de plástico.
Para el enmasillado yo recomiendo la de tipo AGUAPLAST, pero el que ya viene preparado. Además de ahorrarnos un tiempo precioso, es muy limpio y viene en la justa proporción de agua.

Incluso sobre plástico viene genial, pero siempre podemos usar nuestra masilla preferida.
Para esta reparación en concreto puse un poco de masilla en uno de los dos lados y el pegamento en el otro. Esta salvajada logra ahorrar algo de tiempo, aunque es algo sucio. El truco consiste en una vez puesto los dos componentes, se presionan las piezas, encajando los anclajes en sus agujeros. Se esperan unos segundos y son una espátula se retira el sobrante.
Esta fotografía ilustra lo que acabo de decir. Es bastante sucio, pero tiene una ventaja: Al acabar con la espátula vemos con alegría que no nos han quedado ni poros ni huecos sin cubrir ni rellenar.
El siguiente paso es lijar. Comenzamos con una lima de uñas. Es de grano grueso, ideal para desbastar. La usada es de las que se compran en el supermercado: Un puñado por 1,00€
Después pasamos a una lija de grano más fino. Paciencia. Esta es la parte donde más nos hemos de esmerar. No nos hemos de dejar nada sin lijar. Además, es más que conveniente lijar mucha más superficie que la meramente afectada. Esto influirá positivamente en el resultado.
Para acabar con el proceso de lijado, pasamos al más delicado: El pulido con lija de agua. Esta es la que se emplea para pulir la chapa de los coches. El empleo es muy simple: La superficie a tratar ha de estar húmeda. Una vez humedecida la superficie, se aplica la lija de agua. El resultado es una superficie LISA.
Evidentemente hay lija de agua más fina, pero con este grano va de sobra. Cuanto más fina, más caro es el pliego.
Bien. Ya está pulido. Ahora toca limpiarla bien. Después de limpiarla bien, porque el polvo resultante se adhiere a la figura y puede dar al traste todo el trabajo posterior, procedemos a imprimar de nuevo la figura.
Ahora solo queda pintarla, pero eso lo dejo para otro artículo
Espero que os haya resultado de ayuda. Saludos

Grandes catástrofes, grandes reparaciones, PRIMERA PARTE: ANCLAJE

Hola de nuevo.

Hoy iba explicar cómo hacer grandes reparaciones. Aunque lo ilustre con una figura de piedra artificial, el método es aplicable a las de plástico, aunque con algunas variaciones que aclararé en su momento.
Esta figura que muestro me la dieron para ver su tenía remedio. Y en caso de tenerlo, lo pintara a cintinuación. En este artículo me referiré solamente a su reparación

Continúa leyendo Grandes catástrofes, grandes reparaciones, PRIMERA PARTE: ANCLAJE

Cómo pintar el follaje de los cascos a escalas pequeñas

Hola de nuevo.
Ya se que hace tiempo que no aparezco, pero no me he olvidado de vosotros.
Hoy me gustaría hablar de cómo pintar esas ramitas que tienen en el casco algunos soldados a modo de camuflaje. Y lo haré para las miniaturas de FLAMES OF WAR

Es ese detalle que da un poco de color a las miniaturas con uniformes donde predomine un color, de tal forma que elimina la monotonía en tu ejército.
Lo primero que hemos de saber es la estación del año que queremos representar. En este caso, se trata del verano de 1944, puesto que se trata de paracaidistas americanos con uniforme de esta fecha. El uniforme más conocido es el posterior, el usado en Las Ardenas, o Arnhem, más marrón. Sin embargo, en este uniforme de verano predominaba el color verde. Dado que estamos en verano, hemos de pintar dicho follaje como hojas VIVAS y no las otoñales que tanto nos gusta a todos.
Aún así, el proceso es similar, puesto que empezaré dando un color ROJO MATE de Vallejo. No se trata de un tono rojo intenso, si no que tira más hacia el marrón.
En esta foto, bastante clara, se ve el rojo del que hablo.
A continuación se aplicó el color MARRÓN TIERRA de Vallejo. Esto se hace tanto para las hojas de otoño como para las de verano. La razón es simple: Para las hojas de otoño, solo nos quedaría aplicar un tono ocre y bastaría, pues ese es el color predominante, pero para las de verano… Resulta que es un color ideal para simular las ramas de los árboles y arbustos. Por esta razón tanto el color rojo, como este marrón los he aplicado “con generosidad”.
Para terminar, solo queda aplicar los tonos de VERDE. Un VERDE OLIVA y a continuación un VERDE LIMA, nos completa el trabajo.

¿Mucho trabajo? No, merece la pena. ¿Difícil? No más que aplicar un perfilado a un soldado napoleónico. Por todo ello os animo a intentarlo

Más fotografías en LA GALERÍA y si necesitas completar tu ejército, no dudes en consultas las condiciones en CONTACTO Y TARIFAS

Napoleon, el reglamento napoleónico de FOUNDRY: NOS BATIREMOS EN DUELO AL AMANECER.

Hola a todos de nuevo.
Le ha llegado el turno a un reglamento que fracasó comercialmente a pesar de no ser malo del todo. Se trata del reglamento napoleónico editado por FOUNDRY, que lleva por título “Napoleon”

Respecto a la edición solo puedo decir maravillas de él. Bien encuadernado, tapa dura, fotos buenísimas… Todo lo que se os pueda ocurrir de bueno, lo tiene. Además está bien estructurado, mezclando historia con el reglamento en su justa medida, para introducir a los profanos… En fin me extendería demasiado en elogios en este aspecto. PERO…

Y aquí está lo grave. A pesar de ser un libro magnífico, y que empieza a explicar muy bien el reglamento, vemos, tras una lectura preliminar que algo falla. Veamos donde acierta y donde falla, a mi juicio, naturalmente.
Estructura del reglamento:
Resulta que se inicia la lectura con una introducción a qué es necesario para jugar. Dicha presentación, siendo necesaria, se hace un poco larga, pero como está con fotos, con miniaturas pintadas de lujo, cuadros, etc. se hace amena. Más tarde nos introduce los conceptos de Unidad, y las distintas formaciones. Está tan bien explicado que se necesita ser muy lerdo para no entenderse. Respecto a las formaciones hay que aclarar que se trata de las formaciones básicas, porque existen más tipos de formación que, dependiendo de la nacionalidad de tus tropas, puede tener acceso a otras, tales como el “orden mixto”.
Tras esta parte, que ocuba una buena parte del libro, aparece el generador de escenarios, que estando bien, se le puede hacer caso, o no, pues no influye demasiado en las partidas.
Por fin comienza el reglamento. Sigue la estructura de muchos otros: explicar el juego desarrollando cada una de las fases del turno. Pero dicho desarrollo a veces es bastante lioso. O dicho de otra forma, hay partes del juego que no se entienden bien, como veremos más adelante.
Esto, naturalmente, nos lleva a 
Las fases del turno
En este aspecto he de decir que se trata de un juego francamente interactivo. En cada fase actúan los dos bandos y lo hacen dándole una emoción a cada turno como pocos he visto. Al principio de cada turno se ha de decidir quién es el que tiene la iniciativa, pudiendo decidir si, en este turno, actúa en primer o segundo lugar. 
Ahora viene una de las partes que más me gusta del juego. Resulta que mientras estemos lejos del enemigo el general puede mover las tropas libremente, pero en el momento en el que haya tropas susceptibles de atacar o ser atacadas, en ese momento actúan los coroneles, dándoles órdenes tácticas a dichas unidades. Esto se representa mediante la colocación “Cartas de orden” a dichas unidades. Estas cartas de orden llevan impresas la orden que deben ejecutar dichas unidades. Y varían mucho pues van desde “¡Carga!” hasta “Retirada”.  Dichas cartas de orden se ponen boca abajo.

Una vez colocadas las cartas pertinentes viene una fase de disparo de artillería. Y aquí empiezan los líos. No especifica claramente qué unidades de artillería pueden disparar y cuales no, dándose la riña constante entre jugadores que no se hayan puesto de acuerdo previamente si las baterías a las que se les ha puesto una carta de orden pueden o no pueden disparar. Soy de la opinión negativa, pero aconsejo que quede claro previamente. 
El disparo es bastante sencillo de ejecutar, pero la tabla a laque hay que hacer referencia parece, y mucha gente es de mi misma opinión, que contiene innumerables erratas, porque, de no ser así, se dan casos absurdos. Además hemos de aclarar con el otro jugador a qué llamamos ARTILLERÍA PESADA, LIGERA, etc. Lo digo porque en las NEFASTAS listas de ejército, cambian la nomenclatura respecto al reglamento. 
La siguiente fase es la revelación de las cartas de órdenes, y su aplicación inmediata. Esta es la fase reina, la mejor y más entretenida. Se trata de ir revelando las cartas de órdenes siguiendo una pauta: El primer jugador revela una orden. La lleva a cabo. Si esta implica una carga, el segundo jugador puede llevar a cabo la reacción pertinente, revelando la carta de la unidad atacada, pudiendo parar en seco la carga enemiga, por ejemplo.
Eso sí. Para poder obedecer la orden dada ha de hacerse un test, en la que influyen varios factores tales como la calidad del comandante, la distancia a la que se encuentren las unidades respecto a su comandante, o las bajas dentro de la propia división.
OJO: En esta fase no se resuelven los combates, simplemente se hacen los movimientos de carga.
También aquí se introduce un concepto nuevo: Unidad aislada, pero no lo define bien. Vuelta la burra al prado. Hemos de definir con nuestro oponente qué es una Unidad aislada.
Fase de movimiento. Vamos a calificarla como común para otros juegos, salvo algunos aspectos puntuales. Es la fase donde se mueven el resto de unidades. La interactividad se da porque el movimiento es por divisiones: Un jugador mueve una división y luego su adversario mueve otra. Esto se repite hasta que ambos hayan movido todas las divisiones. PERO, no se pueden acercar más allá de la distancia de carga.

Disparo de los tiradores: La mayor fuente de riñas entre amigos. Lo mejor es NO APLICAR LA REGLA DE DESPLIEGUE DE TIRADORES. Salvo que os queráis batir en duelo con vuestro adversario y necesitéis una excusa.
Resto de disparo: Esta es otra fase bastante normal, con la interactividad garantizada por la mecánica del juego.
Combates cuerpo a Cuerpo: Lo mejor: El uso de la caballería, pudiendo romper un cuadro, con mucha suerte, eso sí, pero no es imposible
Moral: El test de moral se falla en función de las bajas que has sufrido en combate. Se puede recuperar bastante difícilmente, pero se consigue. Un segundo test fallido, te desbanda.
¿Quién gana? El que haga huir al 60% del ejército contrario. El sistema de puntos de victoria es original.
Las LISTAS DE EJÉRCITO. El concepto es bueno. Se trata de ir haciendo un ejército partiendo de un mínimo de unidades, y si lo alcanzas, entonces puedes acceder a otro tipo de unidad. Por ejemplo. En un ejército francés has de tener, al menos, 6 unidades de infantería para poder poner una batería a pie.
Eso es lo bueno, porque todo lo demás es malo: Resulta que las unidades de infantería ligera cuestan más puntos que la de línea, y no se diferencian en ninguna de sus características. Tampoco puedes hacer ejércitos napoleónicos reales, porque solo están representados los tipos de ejército francés que se enfrentaron a los ingleses. Más: Los escoceses cuestan más que los británicos, pero tampoco tienen unas características distintas….
En fin. Las Listas de ejército no son lo que se esperaban, ni mucho menos. Tiene, en este aspecto, demasiados fallos.
Conclusión: Si previamente nos ponemos de acuerdo con nuestro oponente al respecto de MEDIO REGLAMENTO y el jugador francés juega con el primer período que aparece, el resultado son partidas MUY AMENAS. En caso contrario… NOS BATIREMOS EN DUELO AL AMANECER.